La planificación fiscal se ha convertido en una herramienta estratégica imprescindible para empresas y profesionales. Anticiparse a las obligaciones tributarias permite cumplir con la normativa vigente, pero también optimizar la carga fiscal y mejorar la toma de decisiones a lo largo del ejercicio.

Este año 2026 trae consigo nuevas exigencias en materia fiscal, un calendario repleto de obligaciones y un mayor control por parte de la Administración. Por ello, contar con una planificación fiscal adecuada desde el inicio del ejercicio marcará la diferencia.

¿Por qué es importante una correcta planificación fiscal en 2026?

La planificación fiscal consiste en analizar con antelación la situación económica y financiera de la empresa para aplicar, dentro del marco legal, las mejores decisiones tributarias posibles. No consiste solo en presentar los impuestos en plazo, sino en anticiparse, evaluar escenarios y minimizar riesgos.

Una empresa que planifica correctamente su fiscalidad puede:

  • Prever el impacto de los impuestos en su tesorería.
  • Evitar tensiones de liquidez.
  • Reducir el riesgo de sanciones o recargos.
  • Adaptar la estructura fiscal del negocio a sus objetivos estratégicos, ya sea crecimiento, inversión o consolidación.

Muchos problemas fiscales surgen por falta de previsión, por eso, una buena planificación permite a las empresas afrontar el ejercicio con mayor seguridad jurídica, estabilidad financiera y capacidad de reacción ante cambios normativos o económicos.

Ventajas de una planificación fiscal bien estructurada

Una planificación fiscal eficaz aporta incontables beneficios a las empresas más allá del cumplimiento de las obligaciones tributarias. Entre las principales ventajas podemos destacar: la optimización de la carga impositiva, una mejor gestión del flujo de caja y una mayor claridad en la toma de decisiones empresariales.

Además, permite coordinar la fiscalidad con otras áreas clave del negocio, como la contabilidad, la financiación o la política de inversiones. De este modo, la empresa no actúa de forma reactiva ante Hacienda, sino de manera proactiva, alineando su estrategia fiscal con su realidad económica.

En el contexto actual donde la digitalización y el control tributario cada vez es mayor, la planificación fiscal también reduce el riesgo de errores, inspecciones y contingencias fiscales que puedan afectar a la continuidad del negocio.

Consejos para una correcta planificación fiscal en 2026

Desde Aselec, recomendamos abordar la planificación fiscal como un proceso continuo y no como una tarea puntual. El primer paso es realizar un análisis previo de la situación fiscal de la empresa, revisando su estructura, su actividad y su evolución prevista para 2026.

Es fundamental coordinar la fiscalidad con la contabilidad, asegurando que los registros contables reflejen fielmente la realidad económica del negocio. Una contabilidad bien llevada es la base para una planificación fiscal eficaz.

También resulta clave anticipar las obligaciones tributarias a lo largo del ejercicio. Conocer los impuestos que habrá que presentar, sus plazos y su impacto económico permite organizar la tesorería y evitar tensiones financieras innecesarias.

Otro aspecto relevante es revisar periódicamente las decisiones fiscales adoptadas. La planificación no es estática, debe adaptarse a cambios normativos, variaciones en la actividad o nuevas oportunidades de optimización fiscal dentro del marco legal.

Por último, contar con el asesoramiento de profesionales especializados permite identificar riesgos, aplicar incentivos fiscales cuando proceda y garantizar el cumplimiento normativo con total seguridad.

Calendario fiscal 2026 para empresas

Una parte fundamental de la planificación fiscal es conocer y anticipar el calendario fiscal. A continuación, repasamos los principales hitos fiscales de 2026 que afectan a las empresas.

Enero 2026: cierre fiscal del ejercicio anterior

En el mes de enero se concentran numerosas obligaciones relacionadas con el cuarto trimestre de 2025 y los resúmenes anuales. Las empresas deberán presentar las retenciones practicadas a trabajadores y profesionales (Modelo 111), las retenciones por alquileres (Modelo 115) y las correspondientes a rendimientos de capital mobiliario (Modelo 123).

También se realizan las liquidaciones trimestrales de IRPF en estimación directa (Modelo 130) o módulos (Modelo 131), la autoliquidación del IVA (Modelo 303) y el resumen anual del impuesto (Modelo 390). Además, se presentan declaraciones informativas trimestrales relacionadas con operaciones intracomunitarias, entidades en régimen de atribución de rentas, activos financieros y monedas virtuales (Modelo 349)

Una correcta planificación permite llegar a este complejo mes con toda la información preparada y evitar errores.

Febrero y Marzo 2026: declaraciones informativas

En febrero se presenta el modelo anual de operaciones con terceros (Modelo 347), mientras que en marzo se concentran las declaraciones informativas sobre bienes y derechos situados en el extranjero (Modelo 720), así como sobre monedas virtuales fuera de España (Modelo 721).

Estas declaraciones no implican pago directo, pero su correcta presentación es fundamental para evitar sanciones importantes.

Abril 2026: comienza el nuevo ejercicio fiscal

El mes de Abril marca el inicio de las obligaciones del primer trimestre de 2026. Las empresas deben presentar las retenciones a trabajadores y profesionales (Modelo 111), las retenciones por alquileres (Modelo 115), la liquidación del IRPF trimestral (Modelo 130 o Modelo 131), la autoliquidación del IVA (Modelo 303) y el primer pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades (Modelo 202)

Además, arranca la campaña de la renta, lo que hace especialmente importante una correcta coordinación entre la fiscalidad empresarial y personal de socios y administradores.

Julio 2026: segundo trimestre e Impuesto sobre Sociedades

En Julio se presentan las declaraciones correspondientes al segundo trimestre de 2026 y, además, la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades para aquellas entidades cuyo ejercicio coincide con el año natural (Modelo 200 y 206 o Modelo 220)

Este momento del año resulta clave para revisar la planificación fiscal y ajustar previsiones para el segundo trimestre.

Octubre 2026: tercer trimestre y pagos fraccionados

El mes de octubre concentra las obligaciones del tercer trimestre, incluyendo las retenciones, la liquidación del IVA y el segundo pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades (Modelo 202). Una correcta previsión de tesorería es clave para poder afrontar estos pagos sin afectar a la operativa de la empresa.

Diciembre 2026: cierre fiscal del ejercicio

En diciembre se realiza el tercer pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades, lo que hace que este mes sea un momento estratégico para cerrar el ejercicio fiscal y preparar la planificación del próximo año.

La importancia de contar con un asesoramiento profesional

La complejidad del calendario fiscal y la evolución constante de la normativa hacen imprescindible contar con una asesoría fiscal de confianza. En Aselec, ayudamos a grandes empresas, pymes y autónomos a diseñar una planificación fiscal adaptada a su realidad, anticipándonos a las obligaciones y optimizando la carga tributaria dentro de la legalidad.

Nuestro equipo analiza cada caso de forma personalizada, coordinando la fiscalidad con la contabilidad y la estrategia empresarial, para que puedas dedicar todos tus esfuerzos a hacer crecer el negocio.

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Una correcta planificación fiscal no solo te ayudará a evitar problemas con Hacienda, sino que se convertirá en una herramienta imprescindible para mejorar la rentabilidad y la estabilidad de tu empresa.

Contáctanos y deja en manos de profesionales la planificación fiscal de tu empresa este 2026.

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